Sunday, May 10, 2009

entre psíquicos, videntes, parapsicólogos y mentalistas te veas

Siempre había creído que el fin del mundo llegaría de modo más estrepitoso. No sé por qué, pero desde niña pensaba que cuando llegara el final me enteraría por el oído; pero, como todos sabemos, el final no llegó acompañado de un gran estruendo. Es más, fue realmente silencioso.

Si bien es cierto que todos lo veíamos venir y que yo pasé varios años anunciándolo, no dejó de sorprenderme. ¿y cómo no iba a sorprenderme si entre tanto anuncio todo fue tan distinto y sorpresivo? Desde mi tradicional trinchera de realista informada y apocalíptica esperanzada no pude entender las señales. Es más, ni siquiera las reconocí. Hoy todo parece tan claro y evidente que quizás esta explicación resulte superflua. 

He tenido el tiempo suficiente para pensar bien las cosas y consultar a algunas autoridades en la materia que me han ayudado a ver las señales que fueron un poco menos obvias. Es más, fui yo quien convocó a esa especie de congreso (si lo que puede hacerse desde estas nuevas circunstancias planetarias merece el título de congreso) en la que se reunieron expertos de todos los rincones del planeta para hablar del Silencio. Y sí, ya sé que están las memorias que han tenido un éxito inusitado pero no son suficientes.  Al Silencio hay que entenderlo para vencerlo y junto con mi equipo de investigadores he decidido empezar a hacer ruido, develar sus mecanismos internos para derruirlo.

Reunir este equipo no fue sencillo, hubo que empezar por distinguir los auténticos profesionales de los aprendices y los charlatanes. Nuestro primer acto es éste, lanzar al mundo un diario de nuestras ideas, nuestros descubrimientos, nuestras reflexiones. Diario que debe también ser una crónica de nuestro Movimiento.

Nuestra esperanza es que así tal vez algún día el Silencio pierda, ya lo veremos.

Presentación

La idea es dar salida a la verborrea de uno, vencer el bloqueo de una y forzar a escribir más de un renglón a otra de los colaboradores de este blog