Monday, July 27, 2009

CLAMIDIA

- Quiero darles la bienvenida a todos y agradecer su presencia en este 1er. Congreso Latinoamericano de Apocalipsis, Materia, Información, Desastre, Inexistencia y Armagedón. Sé que a muchos no les agradarán las siglas... verán, el nombre internacional, si es que aún podemos hablar en términos internacionales, de este proyecto es ICAMIDIA, siglas para International Conference of Apocalypse, Matter, Information, Disaster and Armaggedon. Lamentablemente, nos tocó el infortunio de que esto fuese traducido al español. Pero vamos, seamos realistas señoras y señores, en este punto hay cosas mucho peores que llamarse CLAMIDIA, ¿No creen?

La mujer que habla es Clarisa Uranga, reconocida filósofa y ex catedrática de la Universidad Nacional Autónoma de México. Digo, ex dado que a raíz del evento que nos reúne, la Universidad dejó de existir.

Hace unos seis meses se apareció en mi puerta con una blusa veraniega y una de sus tradicionales faldas llenas de garabatos, porque si algo hay que reconocerle a Clarisa es que a pesar de que el mundo ha terminado ella ha mantenido su impecable sentido de la moda, porque en su mundo, el mundo de la moda no ha acabado. Clarisa venía anunciando esto desde hacía años, desde que la conocí, dando sus primeros cursos de filosofía a adolescentes de primero de licenciatura. Pero esa mañana de verano que le abrí la puerta de mi casa, lo anunció muy distinto:

- No puedo creerlo...en verdad, simplemente no es posible...¿Te das cuenta que todo fue en silencio? ¿Ni un ruido? ¿Ni un boom?
- De qué hablas...
- ¡Del fin del mundo! ¿De qué más? Yo siempre lo había dicho: "El mundo nos va a reventar y eso no está mal"...Pero vamos...si algo revienta suena, ¿No? Es como la estúpida pregunta: Si un árbol cae en el bosque y no hay nadie para oírlo, ¿Hace ruido?...¿Tú qué opinas?
- No me chingues Clarisa, ¿Café?

Cuando entramos a la sala me contó de qué se trataba todo. El mundo había acabado tan sólo unos días antes, y Clarisa ya había sido contactada por WAPA, la World Asossiation to Prevent the Apocalypse, cosa que, hasta ese día, consideraba un mero distractor social. La misión de la WAPA era reunir grupos de expertos sobrevivientes en las distintas regiones de lo que quedara del mundo y hacer en cada una de estas zonas un congreso para explicar el fin del mundo. La WAPA había leído todos los tratados publicados por Clarisa, incluidos El mundo va a reventarnos y lo hará en nuestras cabezas y Yo también soy una apocalíptica esperanzada, y habían concluido que ella era la persona ideal para organizar en latinoamérica el primer ICAMIDIA, que por una oportuna curiosidad de traducción, llevaría el nombre de CLAMIDIA en nuestra región.

El congreso se llevaría a cabo seis meses después de nuestro encuentro en la Isla de los Estados, ubicada a 29 kms al Este de la porción argentina de Tierra del Fuego, la noche de navidad de ese mismo año. La fecha, más que por fervor cristiano se debía a dos lindas coincidencias: la primera, era que el día que había nacido El Señor quedaba a exactos seis meses del primer contacto de WAPA con mi amiga y, la segunda, era que esa noche se cumplirían exactos 400 años del descubrimiento de la Isla. A todo mundo le pareció ideal. Y es que el fin del mundo llegó plagado de lindas coincidencias.

Siendo Clarisa la elegida para organizar el CLAMIDIA, se apareció esa mañana de verano para pedirme que la asistiera en todo el proceso.

- Tienes que admitir que es una gran oportunidad...
- ¿Oportunidad para qué? ¿Qué clase de oportunidades pueden caber cuando el mundo se acabó?
- Muchas...en primer lugar, para un escritor con bloqueo como...
- ¡No estoy bloqueado!
- Como sea...para alguien que ha decidido encerrarse en los últimos tres meses a ver si le llega la inspiración, es una excelente oportunidad para llenarse de historias...¿No crees? Imagínate publicar una novela acerca de un congreso de gente que intenta explicar el fin del mundo...da para mucho material creativo...¿No crees?
- Pero Clarisa...¿Y si todo es una farsa?
- ¿Qué es verdadero y qué es falso en el fin del mundo? Ya no hay instituciones, ya no hay reguladores...¿Qué más da si es una farsa? Todo esto es para hacerte escribir...

Clarisa tardó tres sesiones de café del fin del mundo en convencerme. Así pues, viajamos a las instalaciones de la WAPA para el desarrollo de CLAMIDIA, que por cierto, se encontraban en Springfield, Nebraska. Justo ahí fue donde comprendí el peligro de que el mundo hubiese acabado en silencio y el por qué en Nebraska no les sorpendió nada.

Así, tras seis meses de planeación y desarrollo, hemos llegado a este punto en el que Clarisa está parada frente a las diez personas que somos parte de CLAMIDIA. Mi amiga había terminado de contar cómo había sido contactada por WAPA y que la misión de este pequeño equipo que incluía psíquicos, videntes, mentalistas, intelectuales y artistas, entre otros, era explicar el por qué el mundo había terminado en silencio.

- Éste que ven sentado a mi derecha es Orlando Blanco, seguramente muchos de ustedes han leído alguna de sus novelas...Odio los clamores, o tal vez, Viernes entero ensaladas. Orlando ha sido fundamental en la planeación de este Congreso...además de ser gran amigo mío él tendrá el papel del periodista, del registro de nuestros eventos, cronista de esta nueva conquista del mundo destruido, testigo de la supervivencia de la cultura en...
- Clarisa, creo que ya entendieron...Basta decir que odio los congresos, odio las cosas administrativas, odio el ruido excesivo, odio el exceso de sociabilización y convivencia, odio el sol en exceso y odio el pesto.

Clarisa sonrió tratando de sustituir mi falta de cordialidad y diplomacia.

- Más adelante tendremos una reunión en la que expliquemos a detalle la misión que cada uno tiene en el CLAMIDIA. La verdad soy enemiga de las dinámicas...por ahora bastaría con que nos digan su nombre y profesión. Sabemos que muchos de ustedes han de estar cansados, así que después de esta reunión todos podrán ir a descansar. Más les vale tomar un buen descanso, que la reunión de mañana por la mañana sí que será intensiva.

Una vez dicho esto, Clarisa procedió a observar con su sonrisa escénica a los presentes. Ante la nula respuesta de los asistentes, decidí motivar a la única persona que conocía además de Clarisa.

- Vita...¿Por qué no empiezas tú?

Vita Panera, socióloga y actual exiliada política de profesión se presentó con su característica rigidez a la hora de hablar en público. Vita y Clarisa habían coincidido durante la universidad en varias materias y, con el tiempo, se habían vuelto grandes amigas. Vita era actual exiliada pues, tras la independencia de Veracruz en 2013, tuvo que pedir asilo político en el Distrito Federal. Vita adquirió notoriedad entre los círculos de intelectuales tras la publicación de su ensayo novelizado Antigua Xalapa mía, y sus novelas autobiográficas Registrada en Zacapoaxtla y Exilio en DF, además de su destacado estudio de la pobreza guatemalteca Elotes de Rigoberta. A las siguientes ocho personas en hablar decidí dividirlas en dos categorías: a) gente de la que había escuchado y soñaba con que no existiera ; y b) gente de la que jamás había escuchado y ni siquiera soñé con que existieran.

Dentro de la primera lista se encontraban Humberto Puccio, físico y geólogo argentino que aseguraba que estábamos volviendo a la Pangea; Alma Mayra Núñez, matemática peruana que declaraba que había aún un valor más nulo que el cero -y esta teoría la relacionaba con la pobreza y producción cultural de El Perú-; Juan Carlos Natalicio, economista, abogado y homosexual de clóset, que intentó entrar en la política boliviana sin mucho éxito. Él no tenía teoría alguna ya que simplemente era idiota, un idiota con mucho tiempo libre como para estudiar dos carreras. Y, finalmente, en esta lista estaba Ricardo Martínez, escatólogo puertorriqueño abiertamente homosexual que compartía nombre con un famoso cantante, puertorriqueño también, homosexual también.

Era garantía que la reproductividad estaba condenada, ya que con los dos anteriores y conmigo, éramos tres jotos encerrados.

Mi segunda lista era aún más interesante, pues se conformaba de fascinantes personajes de los que jamás había escuchado y de los que jamás pensé podrían existir. El primero era Xoxo (que según él se pronuncia Shosho), psíquico cubano que tenía un programa televisivo en Miami y que, una semana antes de que el mundo hubiese acabado en silencio, había anunciado la fecha exacta de su fin; después estaba Madame Zazú, vidente costarricense que, además de tener una línea telefónica de clarividencia, era la competencia en Telemundo de Xoxo; el tercero en cuestión era un hombre chaparro, moreno y vulgar que simplemente se presentó como Licenciado Sabarreda, no explicó más, sólo dio una profunda calada a su puro, era triste ver que eso era la última representación de nuestro país. Y por último, estaba Joaquín Sabina, un músico español que simplemente había logrado sobrevivir al fin del mundo y quería que éste fuese el tema de su próxima producción musical.

La presentación terminó y, apenas se fueron los demás miembros de CLAMIDIA, Clarisa y yo nos reunimos con Vita para ponernos al día.

1 comment:

  1. Si querés saber algo más sobre la clamidia te dejo un link médico http://salud-para-todos.com.ar/contenido/clamidia-chlamydia-trachomatis

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